febrero 24, 2026

Domingo con código rojo

Este fue un fin de semana largo, laaaaargo, comenzó con una salida el viernes en la noche a Tepatitlan para ir a una graduación, el viaje no tuvo muchos incidentes salvo al llegar que nos tocó un humo muy denso por algún incendio cercano, tras unos momentos muy estresantes llegamos al airbnb donde pasaríamos la noche después del evento. Tras dormir unas pocas horas fuimos a desayunar a las carnitas del che para después hacer el viaje a Guadalajara, para más tarde ir a Rangers BBQ en el municipio del Salto. Después de la comida mi esposa y sus amigas salieron a un bar y yo me quedé en casa.

El domingo todo comenzó de manera normal, hasta que comencé a ver los grupos de whatsapp y telegram en los que estoy, se hablaba de un código rojo en toda la ciudad, y a lo lejos se escuchaban helicópteros sobrevolando la ciudad, el motivo, aún no se sabía, no fue hasta después de desayunar unas tortas ahogadas que nos enteremos de la captura y el fallecimiento del líder del cartel, motivo por el cual la ciudad tenía bloqueos en diversos puntos con vehículos quemados y no solo eso, sino que los bloqueos se extendían por las carreteras a otros municipios y a otros estados.

Se manejaron muchos rumores y desinformación, desde que los sicarios estarían atacando instalaciones de la CFE para cortar el suministro eléctrico hasta que se había dado la orden de disparar a civiles inocentes en las calles a partir de las 2:00PM, sobra decir que el pánico se apoderó de de la ciudadanía, puestos de comida cerraron sus puertas, las tiendas también y la gran mayoría de los comercios, se suspendió el transporte público, el servicio de carros de plataforma y los eventos masivos.

Salir a la calle se volvió un riesgo, me recordó a los primeros días de la pandemia en el 2020 cuando la ciudad de paralizó y se dejaron de escuchar los automóviles pasar por las avenidas, cuando la gente se resguardó en sus casas para evitar los contagios pero ahora era para salvaguardar sus vidas.

Con las tiendas cerradas era difícil conseguir víveres, tuve la suerte de encontrar una cercana que atendía un señor, a puerta cerrada eso sí, pude comprar algo de queso, tortillas de harina y agua embotellada, con eso pudimos comer, me dí cuenta de lo poco preparado que estoy para un evento de este estilo en el que no se puede salir de casa y todo está cerrado.

Así transcurrió el domingo, sin internet (pues hubo un fallo y nadie quería arreglarlo aparentemente) y con la incertidumbre de cuánto tiempo tendríamos que estar encerrados.

Ya para la tarde las cosas se tranquilizaron un poco pero en mi trabajo se dio la indicación de trabajar desde casa el lunes para evitar riesgos innecesarios, cosa que hice aunque a mi esposa sí la hicieron ir a trabajar, durante la mañana del lunes la ciudad estaba desierta, la incertidumbre era aún prevalente en la situación de la ciudad, gracias a Dios no pasó nada y todo estuvo tranquilo.

Es por eso que ahora estoy en la oficina, trabajando como si nada hubiera pasado, con cierto nerviosismo por si acaso todo vuelve a suceder de nuevo. 

febrero 07, 2026

Febrero

Después de un enero eterno, febrero ya nos metió siete días.

Hace unos días cerré mi cuenta de twitter que tenía desde hace años, la razón, el rumbo que ha tomado la red social desde que cierto billonario la compró y sobre todo, la irresponsable implementación de Grok, irresponsable pues aparentemente permite generar imágenes "subidas de tono" de menores de edad y de personas adultas sin su consentimiento, y mientras los moderadores y creadores de dicha I. A. no hacen nada, preferí salir y dedicarme a usar mi cuenta de mastodon a tiempo completo.

enero 30, 2026

hoy es 67 de enero

Este enero se ha pasado lento, glacial, estelar, de verdad los días parecían pasar y pasar pero el mes no terminaba, hoy aunque parece que ya está por terminar queda un día más, solamente un sábado y comenzará febrero, veamos si se siente largo también. Por cierto hoy acabo de comprar un lector xteink x4, veamos que tal.

enero 08, 2026

Stranger things, el final

Me salí de casa de mis padres en el 2015, hace diez años ya de eso, y uno de los recuerdos que tengo de vivir por mi cuenta es estar en mi cuarto viendo la primera temporada de stranger things, en esos días no tenía ni idea del fenómeno en el que se convertiría ni tampoco en que en una década y cinco temporadas después estaría viendo el final con mi esposa.

Siento que esta serie ha marcado un ciclo en mi vida, quien sabe que cambios se vengan, y lo que veremos ahora, Stranger Things con todas sus virtudes y defectos, agujeros en la trama y actores que comenzaron siendo niños y terminaron siendo veinteañeros se convertía en la serie para ver cada que sacaban una temporada, después de años de producción por cierto, quien sabe quizás en entradas futuras comentaremos sobre la siguiente gran serie de Netflix.

El final en sí no fue de lo mejor, como muchos de los finales de series no siempre es lo que uno espera o desea, pero sí puedo decir que fue mejor final que el de juego de tronos, tiene una buena conclusión, fue muy emotivo (largo además) y dejó la puerta abierta a teorías, más no a secuelas innecesarias, si me lo preguntan me habría gustado que todo terminara en la cuarta temporada pero ni hablar, Netflix tiene que sacar dinero de algún lado.

En fin adios a esta serie que me acompañó durante un cuarto de mi vida, y a lo que sigue.